Sidebar

05
Lun, Dic
10 minutos de lectura ( 1999 palabras)

Sapientia et fortitudo

No hay otra cosa en la tierra más honrada ni de más provecho que servir a Dios primeramente y luego a su rey, señor natural, especialmente en el ejercicio de las armas, por las cuales se alcanzan, sino más riquezas, a lo menos más honra que por las letras, como ya tengo dicho muchas veces; que puesto que han fundado más mayorazgos las letras que las armas, todavía llevan un no se que los de las armas a los de las letras, con un sí se ve esplendor que se halla en ellos que les aventaja a todos.
Miguel de Cervantes
 
  
En la literatura clásica, el topos alababa la conjunción en un mismo individuo de los dos grandes valores, la fuerza militar  y el conocimiento.
 
Ahora bien este binomio de armas y letras no siempre convivió pacíficamente.
 
Herencia de este largo y oscuro periodo que conocemos como Edad Media llevo a la creencia de que el caballero, el hombre de armas, debía  evitar todo contacto contaminante con la cultura y el saber de los hombres de letras.
 
Díez de Games defendió la teoría medieval de una sociedad dividida en categorías sociales inmutables, determinadas por Dios y que forzosamente separaban al caballero del letrado.
 
Este autor en su biografía heroica del gran marino  Pero Niño, mantenía que su héroe era tal porque estudiaba solo el arte militar, y que el ser diestro en otras disciplinas ajenas a esta, como las letras, iban contra lo que el mismo Dios establecía y se obraba con ello "contra natura".
 
El conflicto entre armas y letras no fue nunca un conflicto fácil ni obviamente solo hispano.
 
Frente a la opinión extendida de que el caballero no debía entrometerse en asuntos de letras, voces autorizadas como la del inglés Juan de Salisbury, ya en el siglo XII o la posterior de Vegerio, defendían ya la bondad de la unión de ambas disciplinas.
 
Fuerte impulso en esta contienda la dio el italiano Baldassare Castiglione a través de su célebre libro, "El Cortesano" obra esta de gran repercusión en que ensalza y defiende al caballero humanista y letrado.
 
Es el siglo XV, un siglo puente entre dos mundos culturales distintos y enfrentados, en el que podemos ver con mayor claridad, la hostilidad sino encono entre las armas y las letras, entre el pensamiento teocrático medieval y el humanista y renacentista que procedente fundamentalmente de Italia, va impregnando el solar hispano, tal vez con mayor intensidad que en otros países vecinos como Francia o Inglaterra dado los fuertes vínculos político-militares existentes en este siglo entre ambos territorios geográficos.
 
Humanistas italianos como Pedro Mártir o Marineo Sículo, influyeron sin lugar a dudas, si bien españoles como Alonso de Cartagena y Sanchez de Arévalo porfiaban ya por un humanismo original y de corte español.
 
Este siglo dio ya a luz preclaros caballeros humanistas como el marqués de Santillana, consiguiendo reunir este como más tarde confesaba su sobrino Gómez Manrique," la erudición y la milicia, la loriga y la toga".
 
Ya e 1437 escribía este Mendoza, en un intento de interesar al entonces príncipe Enrique de Trastámara, por el conocimiento y las letras "la sciencia non embota el fierro de la lanza, nin face floxa el espada en la mano del cavallero".
 
Tal vez solo podamos tratar como antecedente de los  Manriques y Mendozas que iluminaron el siglo algunos años antes al hijo del infante Don Manuel, el notable escritor y hábil guerrero, Don Juan Manuel, autor de numerosas obras como "el libro de los sabios" o "el libro del caballero" por citar tan solo algunas.
 
El defender la posición cultural de la entrada en España del humanismo Italiano  ya en el siglo XV dando con ello paso a ese incipiente maridaje de las armas y las letras, no empaña ni disminuye la enorme importancia de la figura, algunos años después de la figura del insigne poeta y militar Garcilaso de la Vega, sin duda el principal introductor popular del pensamiento humanista Italiano.
 
Así  su obra y figura sancionó definitivamente a los que en el siglo anterior eligieron vivir y morir, como el mismo escribió en su Égloga III "Entre las armas del sangriento Marte... tomando ora la espada ora la pluma"
Garcilaso, como años después Cervantes, cada uno según sus muy diferentes circunstancias, el uno aristócrata y el otro uncido y apremiado siempre al trabajo y la penuria económica son los dos arquetipos del hombre de armas y letras  en el siglo XVI.
 
Poeta uno, prosista el otro, ambos intervienen en importantes hechos de guerra y ambos son heridos combatiendo heroicamente en el campo de batalla.
 
Cervantes hace expresión explícita de Garcilaso en doce ocasiones, tres de ellas en el Quijote.
 
De él llega a decir por boca del su personaje de  Persiles que "su canto fue lengua en lengua y de gente en gente por toda la tierra".
 
Y no solo esto, Garcilaso así como su amigo, el también poeta Juan Boscán llegan a ser calificados por D. Miguel de "cumbres de la poesía española".
 
 Miguel de Cervantes aspiró a ser reconocido como poeta, algo que el mismo declara que no consiguió, así en su "viaje del parnaso" llega a escribir:
 
"Yo que siempre trabajo y me desvelo por parecer que tengo de poeta la gracia que no quiso darme el cielo...".
 
Así como tampoco pudo obtener ese otro sueño de hacer brillar su carrera militar siendo capitán del Tercio, si bien mostro durante toda su vida el evidente orgullo de haber estado de soldado en Lepanto.
 
"Donde con alta de soldados gloria y con propio valor y airado pecho/tuve, aunque humilde parte en la victoria".
 
Otro genio que dieron las tierras de España durante el siglo XVI fue Lope de Vega y Carpio, fénix de los ingenios, personaje así mismo destacado,  ya con la espada antes que con la pluma.
 
Así, el 23 de junio de 1583, zarpó de Lisboa con la flota que mandaba Don Álvaro de Bazán para concluir la feliz jornada militar de la isla Terceira en las Azores, que cercenó definitivamente las pretensiones al trono portugués del prior de Crato.
 
Bien lo recuerda en  la  epístola dirigida a Don Luis de Haro,
 
"Ni mi fortuna muda ver en tres lustros de mi edad primera con la espada desnuda al bravo portugués en la  terceira...".
 
Esta feliz empresa militar dejó hermosas huellas en su aplaudido teatro , tal como " El galán escarmentado".
 
Este glorioso episodio como mas adelante el de la mal llamada Armada Invencible jornada esta contra el  inglés  a la que también concurrió, formarán en la experiencia heroica de Lope, lugar destacado.
 
Nació Bernardino de Mendoza, en Guadalajara en el seno de la aristocrática familia castellana de los Mendoza.
 
Aprenderá su saber humanístico como tantos otros soldados poetas en la universidad de Alcalá, licenciándose en artes y filosofía, entrando al servicio de Felipe II. Troncando con ello la carrera de las letras por la de las armas. Si bien nunca abandonó por completo esta por aquella. Haciendo suyas las palabras de ese otro gran soldado, Sancho de Londoño "Yo profesé como sabéis, la espada, mas nunca aborrescí la pluma que no le diere alguna trasnochada".
 
Bernardino de Mendoza fue un poeta guerrero y diplomático como su pariente Diego Hurtado que si bien destacó más como diplomático hizo igualmente gala de la gran capacidad militar de los de su insigne linaje en la rebelión de las Alpujarras y en la revuelta de Siena.
 
Escribió numerosas obras, destacando sus "Comentarios de lo sucedido en los Países Bajos" donde estudia esta guerra extrayendo comentarios útiles y provechosos para los que como él profesaban la carrera de las armas.
 
Como diplomático desempeña altas y complicadas misiones y como militar igualmente se le asignó misiones de gran responsabilidad, como la que realizó informando al rey sobre el sitio de Haarlem.
 
Escritor constante y disciplinado siguió escribiendo incluso cuando quedó ciego desde su celda del monasterio de San Bernardo.
 
Aunque sean breves palabras del que fue compañero de verso y estocada, el capitán extremeño francisco de Aldana, soldado en San Quintín, con menos de veinte años, combatiendo en Flandes a las ordenes de Fernando Álvarez e Toledo, en los sitios de mayor dificultad y riesgo escribiendo: 
"mientras cual nuevo sol por la mañana
todo compuesto andáis ventaneando
en jaca sin parar, lucía y galana
yo voy sobre un jinete acá saltando
el andén, el barranco, el foso, el lodo
al cercano enemigo amenazando".
Murió en esa triste derrota cristiana y portuguesa de Azalquivir, luchando con el joven rey Sebastián de Portugal, haciendo  escribir a Gil de Polo "Este es Aldana, el único monarca que junto ordena versos y soldados".
 
Lope de Vega dedicó un poema a tan esforzado capitán:
"Tenga el capitán Aldana
entre tantos científicos señores
que bien merece tales loores
tal pluma y tal espada castellana".
De Francisco de Quevedo no se puede decir que técnicamente fuese soldado pero si fue hombre de acción con andar lento por su pronta coger pero rápido en blandir la espada, ocasiones que no dudo en aprovechar ya en duelos y pendencias como en su labor de espía y colaborador del duque de osuna en Italia. Aristócrata de humor ácido e imprevisible y pluma rápida e incisiva como su espada.
 
Sin duda uno de los poetas y prosistas barrocos más destacados a la par de carácter complejo y pendenciero.
 
Estudió como tanto otros en la universidad de Alcalá siendo desterrado y preso por sus críticas mordaces y carácter vehemente.
 
Si hubo un representante claro de la espada y la pluma este no es otro que el hidalgo soldado, poeta, dramaturgo y finalmente sacerdote, Don Pedro Calderón de la Barca y González de Henao.
 
Tras estudiar en las universidad de Alcalá y Salamanca abandono los estudios por la carrera militar, entrando a servicio del Duque de Frías y posteriormente sentando plaza de soldado al servicio del condestable de castilla.
 
Combatió en Italia y Flandes siendo finalmente herido durante el sitio de Lérida, en la campaña de Cataluña.
 
Bellos versos compuso como aquellos del sitio de Breda "No se ha visto en todo el mundo tanta nobleza compuesta,  convocado tanta gente, unida tanta nobleza, pues puedo decir, no hay un soldado que no sea por la sangre de las armas, noble ¿qué más excelencia?"
 
Su obra extensísima ella, pudo como lo hizo Lope con quien mantuvo cierta hostilidad en vida de este gozar de aprecio y reconocimiento del público en general mientras vivió.
 
Desde su primera comedia, fechada n 1623, "Amor, honor y poder" hasta el auto sacramental que dejó inconcluso, el mismo año de 1681 en que murió, debió d escribir cerca de 200 obras, entre comedias (La vida es sueño), tragedias (El médico de su honra), autos sacramentales (El gran teatro del mundo), entremeses y mojigangas.
 
De su vida militar lo último que se conoce es el memorial que se elevó al rey a finales de 1642 pretendiendo el nombramiento de ayuda de cámara del monarca, y en él se dice que sirvió desde Mayo de 1640 en la compañía de corazas del conde duque de San Lucar en el frente del principado de Cataluña, destacándose en Cambiles formando parte de la caballería al mando de Don Álvaro de Quiñones... interviniendo en la toma de Saló y Villa zoca, rompiendo quinientos hombres que salían de esta última plaza para socorro de Tarragona...
 
Sentó plaza con posterioridad en las compañías de la guardia del rey ya en 1642 para la jornada de Zaragoza... asistiendo a las cosas que se le ordenaron con toda firmeza y puntualidad... hasta que herido y enfermo obtuvo licencia por real cedula de 26 de noviembre de 1642 para retirarse a curar donde más comodidad tuviera...
 
Antonio J. Mérida
0
×
Stay Informed

When you subscribe to the blog, we will send you an e-mail when there are new updates on the site so you wouldn't miss them.

Atendamos bien a los pacientes con enfermedades ne...
Gobernando para todos

Artículos relacionados

 

By accepting you will be accessing a service provided by a third-party external to https://blog.madridactual.es/

LO MÁS POPULAR