¿Independencia común o liderazgo personal? - - MADRID BLOG | MADRID ACTUAL
Viernes, 09 Diciembre 2016
  • Inicio
    Inicio Aquí es donde puedes encontrar todas las publicaciones del blog.
  • Categorías
    Categorías Muestra una lista de categorías de este blog.
  • Etiquetas
    Etiquetas Muestra una lista de etiquetas que se han utilizado en el blog.
  • Bloggers
    Bloggers Busca a tu blogger preferido.
  • Blogs de Equipo
    Blogs de Equipo Busca tu equipo de blog preferido aquí.
  • Acceder
    Login Tu cuenta

¿Independencia común o liderazgo personal?

Sábado, 20 Septiembre 2014 en España
Bueno, parece que las estrategias políticas comienzan a florecer con toda clarividencia, o eso es al menos lo que podemos deducir a bote pronto tras el referéndúm de independencia sostenido por Escocia.

No es que todo sea preceptivo de tomarlo con generalidad aunque si es cierto que en estas cuestiones delicadas de nacionalismo y sociedades con inquietud de tomar un rumbo propio, se divisa una postura más que inquietante en algunos países de la zona euro. Si cogemos como base el reciente movimiento escocés para logarar una autonomía propia, debemos atender la demanda de partes socialmente establecidas  que buscan más protagonismo dentro del conjunto de los gobiernos a los cuales pertenecen desde hace siglos. Un reciente estudio de reflexión para una sociedad moderna que busca un liderazgo definido dentro de la Unión Europea, con los derechos y deberes propios de cada Estado miembro.

Puede que dentro de estas estrategias se busque algo más que autonomía definida y vaya más derivado hacía el logro de competencias que sin el movimiento autonómíco independiente empleado por las sociedades interesadas nunca lograrían conseguir por otros medios. Está reflexión nos puede llevar a comprender un poco las exigencias de los independentistas sin vernos atacados por el cambio de sistema y comprendiendo hasta que punto los nacionalismos extremos nunca serán determinantes ni provechosos para el resto de países de está UE a la que pertenecemos.

Es modélica la actuación de las dos sociedades enfrentadas democráticamente en una lucha por intereses por medio del debate, el consenso y el derecho de voto ante estos compromisos. Pero, sin ese paso dado para legitimar un referendúm como el llevado a cabo en Escocia, todo será menos probable de tener un buen desenlace. La postura intrépida de sociedades empecinadas en llevar a cabo la independencia de su Estado por cualquier medio, sin atender las leyes establecidas para ello, cae en la inevitable sinrazón de un anarquismo obsoleto y nada complaciente con los miembros de las socieades enfrentadas: es más, está notable falta de sincronía entre las partes, corre el riesgo de ocasionar un cisma profundo proclive al desapego de una parte de la ciudadanía con respecto a los demás integrantes que no piensen de la misma forma o sencillamente, se ven colapsados por la incertidumbre generada.

Un dialogo competente de las partes es notablemente más beneficioso que un enfrentamiento sin pautas, tan sólo alimentado por la bravuconería, el protagonismo y las ínfulas de quien no piensa ceder ante la otra parte y prefiere caer en la vulgaridad de no dar el brazo a tocer a pesar de arruinar a la sociedad que representa.

Vendrá a no mucho tardar el tiempo en el que las autonomías serán anuladas por una forma de gobierno diferente, capaz de liderar los distintos espacios culturales atendiendo a unas demandas definidas y sin el lastre de verse incapacitados frente a un Gobierno único y nada versátil en sus competencias. Los tiempos cambian y las socieades deben someterse a los mismos, a la par que servir para mantener una unión entre las mismas socieades integrantes de un país que dar al traste con las leyes saltándose las normas e inventandóse unas pautas de carácter independientes.

Las decisiones adoptadas deben ser consensuadas y dentro de los márgenes que mandan las leyes, saltarse las mismas significa no ser legítimamente válida la decisión y del mismo modo, carecer del consentimiento y conformidad  de los países de la UE, a la cual debemos atender como los acuerdos firmados en su momento conceda.

Las divisiones nunca son buenas si estas vienen de un desencuentro protagonizado por la falta de diálogo; estas se convierten de ser así, en una inminente causa difícil de pronosticar un futuro beneficioso para las partes. Está forma de hacer las cosas trae añadidas cuestiones sociales que pueden llegar a trnasmitir nulas reflexiones de quienes se ven damnificados por la ligereza en hacer suyo un triunfo que en los ciudadanos puede ser una regresión de sus aspiraciones sociales.

No se trata de sacar conclusiones rápidas y faltas de objetividad en cuestiones que atañen a la ciudadanía, ni añadir más problemas a los ya existentes, los aspectos fundamentales de un deseo independentista deben estar bien consolidados con la posición a tener en el panorama internacional. Todo este afán por llegar a una solución acelerada viene de la mano de una falta de dialogo entre las partes interesadas que respeten a los deseos y la supervivencia de quienes estén de uno u otro lado de la línea fronteriza que separe tales futuribles gobiernos; aunque el proyecto se digiera en un referéndum legal, las promesas de unos para tratar de frenar el independentismo sean beneficiosas para todo el conjunto social de esas instituciones, las cuales tienen la obligación de cuidar con esmero los tratados presumibles y las ayudas pactadas. No llegar a un final que sea fructífero para todos es caer en la osadía de querer separar autonomías sin fronteras tan sólo por su aspiraciones.

Incluso es más que presumible igualmente que todo esto sea producto de una iniciativa estratégica promovida para atraer más recursos a las arcas y seguir manteniendo una posición independiente dentro de un estado conjunto pero con más liquidez y competencias. O tra cosa sería improcedente dada la decisión de las autoridades europeas en lo relacionado con la independencia de la que han tenido buena muestra en Escocia pero, tal vez, sea el comienzo para que tanto la Constitución Española sea revisada por el bien de la sociedad, como que los pactos y las jerarquías establecidas en el Consejo Europeo tengan que rehacer su esencia de unidad tratando a quienes deseen democráticamente formar un país independiente pase a engrosar las filas de la Unión con los mismos deberes y derechos que los demás.

Es así, de esta forma, como las sociedades demandantes de un sistema más independiente al actual, pueden lograr los objetivos deseados y no caer en la rebeldía de un anarquismo impropió de los tiempos. Todas las sociedades tienen derecho a mantener intactas sus culturas, protegiendo una identidad propia concebida desde siglos atrás; la diferencia consiste en lograr un acuerdo entre las diferentes partes capaz de sostener la democracia y el derecho de todos.

La convivencia de las culturas, con sus costumbre sociales, su idioma o dialecto es la principal concesión para comenzar a tratar asuntos tan sumamente importantes como la independencia sostenida y paulatina sin mancharla con un secesionismo ilustrado por los dirigentes obsesionados en hacer las cosas a la ligera, sin tener en cuenta la decisión de los interesados puesta en el valor que merece.

Juan Antonio Sánchez Campos

18 Septiembre de 2014 
Última modificación en Sábado, 20 Septiembre 2014

Seguir a Madrid Actual:

Suscribirse a las actualizaciones

Comentarios

  • No hay comentarios por el momento. Se el primero en enviar un comentario.

Deja tu comentario

Invitado Viernes, 09 Diciembre 2016

© Madrid Actual

Está expresamente prohibida la redistribución y la redifusión de todo o parte de los contenidos de Madrid Blogs sin su previo y expreso consentimiento escrito